El lunes, la Asamblea Nacional de Francia, la cámara baja del parlamento del país, aprobó definitivamente una iniciativa de ley que legaliza la eutanasia y el suicidio médicamente asistido.
Con 291 votos a favor y 241 en contra, los diputados pusieron fin a una situación de parálisis legislativa en la que la Asamblea Nacional había respaldado la iniciativa en tres ocasiones y el Senado la había rechazado en todos los casos. De esta forma, Francia se unirá a Bélgica, España, Luxemburgo y los Países Bajos como uno de los pocos países europeos que permiten la eutanasia, apenas tres años después de que el presidente Emmanuel Macron llamara a un debate nacional sobre el asunto.
La nueva ley permite tanto la eutanasia, administrada por un profesional de la salud, como el suicidio asistido, en el que es el propio paciente quien se administra la dosis letal. Para que una persona sea elegible, debe ser adulta, residir en Francia, padecer una enfermedad grave e incurable en una fase avanzada o terminal, estar sufriendo de una forma que no pueda ser aliviada por el tratamiento disponible y ser capaz de dar su consentimiento.
Para saber más sobre la eutanasia y el suicidio, puede leer aquí una publicación en español de la Conferencia Católica de Missouri al respecto.

