En las elecciones del martes, los ciudadanos de Missouri votaron en contra de la Enmienda 3, la cual buscaba reformar la constitución estatal para limitar el aborto y restablecer numerosas medidas de protección para las mujeres y los niños. Aunque la enmienda obtuvo la mayoría de los votos en 103 de los 115 condados de Missouri, a nivel estatal recibió el 44.5% de los sufragios, frente al 55.5% que votó en contra.
De esta forma, el aborto casi irrestricto durante todo el embarazo seguirá siendo legal en Missouri, donde ya hay numerosas clínicas de Planned Parenthood realizando abortos sin supervisión de las autoridades.
En una declaración publicada el miércoles, los obispos del estado dijeron estar “profundamente decepcionados de que los votantes de Missouri hayan elegido rechazar la Enmienda 3 en favor de la vida y las protecciones para las mujeres y los niños que, a través de ella, esperábamos restaurar”.
Los obispos aclararon que este no es el final del trabajo de la Iglesia en la defensa de la dignidad de toda vida humana, pues ésta “seguirá abogando por políticas públicas que defiendan la dignidad de toda vida humana, protejan a los más vulnerables y brinden apoyo compasivo a quienes lo necesitan, como siempre lo ha hecho”. Además, reafirmaron su “compromiso de acompañar a las madres y a los padres que enfrentan dificultades en el embarazo, así como de ofrecer esperanza y sanación a quienes han sido heridos por la tragedia del aborto”.
En el resto del país, otros tres estados sometieron la legalización del aborto a referendo. En Virginia, los votantes respaldaron una enmienda constitucional para legalizar el aborto durante los nueve meses de embarazo, mientras que en Nevada apoyaron una medida que permite el aborto hasta el “punto de viabilidad fetal”. En Idaho, por el contrario, los votantes repudiaron una iniciativa para legalizar el aborto. Haz clic aquí para saber más.

