Catherine Hanaway, Fiscal General de Missouri, interpuso el jueves una demanda para suspender la reciente legalización de la nueva versión genérica del fármaco abortivo “mifepristona” y detener la distribución masiva por correo de píldoras abortivas de alto riesgo. El comunicado oficial está disponible aquí.
La maniobra sirve para complementar una demanda vigente que fue presentada por varios estados debido a que, al legalizar el genérico de la mifepristona en septiembre, se eximió a las farmacéuticas de cumplir con varios protocolos de seguridad sanitaria, pese a que numerosos estudios demuestran que se trata de fármacos extremadamente peligrosos. De hecho, la propia etiqueta admite que 1 de cada 25 mujeres que toma píldoras abortivas termina en la sala de emergencias.
“La mifepristona está mandando a las mujeres al hospital con complicaciones que amenazan sus vidas, y aún así las farmacéuticas insisten en impulsar nuevas versiones que no cumplen con los protocolos básicos de seguridad sanitaria”, declaró Hanaway.
Históricamente, la legislación federal ha restringido el envío de fármacos abortivos por correo, pero las farmacéuticas y las redes de telesalud han logrado evadir las restricciones, inundando el mercado nacional de estas píldoras. Para aquellos estados que protegen a los no nacidos y a las mujeres, esta distribución masiva por correo representa una subversión de las leyes estatales, con el perjuicio para la salud de las personas y para la operación de hospitales y salas de urgencia que eso acarrea.
El estado de Missouri, al que se han unido en la demanda Idaho y Kansas, solicita a la corte que suspenda la legalización de la nueva versión genérica de la mifepristona, que restablezca las medidas de seguridad sanitaria vigentes en 2016 y que prohíba el envío por correo de fármacos abortivos.

