Desde 2016, la Iglesia católica celebra la Jornada Mundial de los Pobres en el trigésimo tercer domingo del tiempo ordinario, invitando a los fieles a orar por quienes viven en la pobreza para tomar conciencia de nuestro amor por ellos y luego actuar en consecuencia. Este año, la Jornada se celebrará del 14 al 16 de noviembre, en el marco del Jubileo de los Pobres.
En los Estados Unidos, muchas parroquias realizarán una colecta especial para la Campaña Católica para el Desarrollo Humano, una iniciativa de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) para ayudar a personas de escasos recursos a conseguir empleos dignos y a establecer negocios para poder proveer para sí mismos y para sus familias.
En su mensaje para la IX Jornada Mundial de los Pobres, el papa León XIV señaló lo siguiente: “La Jornada Mundial de los Pobres quiere recordar a nuestras comunidades que los pobres están en el centro de toda la acción pastoral. No sólo de su dimensión caritativa, sino también de lo que la Iglesia celebra y anuncia. Dios ha asumido su pobreza para enriquecernos a través de sus voces, sus historias, sus rostros. Toda forma de pobreza, sin excluir ninguna, es un llamado a vivir concretamente el Evangelio y a ofrecer signos eficaces de esperanza”.

