El lunes, un comité de la Cámara de Representantes de Missouri celebró una audiencia para escuchar una iniciativa de ley que aboliría la pena de muerte en el estado. De esta forma, la pena más severa pasaría a ser la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La iniciativa HB 2153, presentada por el diputado republicano Jim Murphy, es la primera de su tipo que recibe una audiencia en casi una década.
Mons. Mitchell T. Rozanski, arzobispo de San Luis, testificó en representación de todos los obispos de Missouri para externar su apoyo a la iniciativa ante el comité: “El Catecismo de la Iglesia católica enseña que la pena de muerte es inadmisible porque es un ataque a la inviolabilidad y a la dignidad de la persona. Ya no es necesaria para proteger a la sociedad, pues tenemos otros medios de encarcelamiento para quienes cometen crímenes horribles”.
El arzobispo señaló que la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional garantiza que los criminales sigan siendo responsables de sus actos y que la pena de muerte siempre ha entrañado el riesgo de ejecutar a personas inocentes. De hecho, según el Death Penalty Information Center, desde 1973, más de 200 condenados a muerte han sido exonerados posteriormente en los Estados Unidos.
“Missouri tiene la oportunidad de girar hacia un sistema de justicia penal más justo y humano, uno que proteja a la sociedad al tiempo que respeta el valor de cada vida humana”, añadió Mons. Rozanski.
Para saber más, puede consultar un artículo del St. Louis Review aquí.

